¿Pasa factura a Nestlé su psicopatía corporativista?

El agua de Nestlé no se vende en Lanzarote

Hoy acudí al supermercado Spar y descubrí con satisfacción que el agua Nestlé es la más barata de todas, al menos en su versión garrafa de 5 litros... le han bajado el precio a tope porque no se vende, y aun así las repisas estaban llenas, nadie se la lleva.
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Por Fernando Marcet

Hoy acudí al supermercado Spar y descubrí con satisfacción que el agua Nestlé es la más barata de todas, al menos en su versión garrafa de 5 litros… le han bajado el precio a tope porque no se vende, y aun así las repisas estaban llenas, nadie se la lleva. No se si tendrá algo que ver con las prácticas corruptas y psicópaticas de la corporación. Adjunto un texto que acompaña una viñeta que circula por las redes sociales:

 

 

La multinacional Société des Produits Nestlé S.A., de capital suizo, es la empresa alimentaria más potente del mundo. Su presencia es habitual en todos nuestros supermercados ocupando buena parte de las estanterías de productos lácteos, alimentos infantiles, chocolate y café soluble por citar sólo los ejemplos más significativos.

En los últimos años, la multinacional suiza está recibiendo numerosas críticas por su desconsideración con los más desfavorecidos del planeta.

¿De qué se le acusa? (ver más en el enlace a continuación)

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=361478003954467&set=a.154681654634104.23973.122305067871763&type=1&theater

o con las declaraciones del nazi que preside la marca, que afirmó muy ufano que el agua no puede ser nunca un derecho.

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=449412131809825&set=a.329597837124589.76950.329595987124774&type=1&theater

Tal vez no. Tal vez se trate simplemente de que la gente compra su marca habitual y ya está…

Pero prefiero creer en la teoría del boicot, que a pesar del embrutecimiento al que hemos sido sometidos tras décadas de alienación capitalista, todavía nos queda algo de conciencia y elegimos unos productos u otros no solo en base a criterios puramente económicos, sino también en base a principios éticos…

Con los grandes partidos vendidos a los lobbys que trabajan para las multinacionales, el consumo responsable es de las pocas cosas que nos van quedando, a nivel individual, para obligar a las marcas a tener comportamientos razonablemente humanos. Así que ojalá esas garrafas de agua permanezcan en los supermercados Spar mucho tiempo, al menos lo bastante como para que al final tengan que regalarla o bebérsela ellos mismos.