Manfiestaciones en todo el Estado español contra el sistema político y económico

Lanzarote estuvo ahí

Miles de personas en toda España han salido a la calle demandando más y mejor democracia que la servida por los partidos políticos hasta ahora. 60 ciudades, 60 localidades, 60 centros neurálgicos... y Lanzarote, gracias a 400 de sus ciudadanos, también estuvo ahí.
por

Fernando M.M.

Domingo de fútbol. 30 grados y despejado, sin viento. 6 de la tarde en Arrecife. Con el sol todavía pegando fuerte unas cuantas personas van llegando a un Cabildo repleto de carteles y banderas electorales. Sus miradas y comentarios evidencian que no sienten demasiada simpatía hacia ninguna de las siglas y rostros allí enarbolados.

Cerca de 400 ciudadanos acaban congregándose, muy diferentes en sus edades (aunque predominando jóvenes), aspecto físico, vestimentas y probablemente en sus convicciones ideológicas. Pero con una idea común. O más bien con una sensación: la de que están siendo timados cuando se les dice que el sistema en el que viven, es democrático.

Han conseguido dejar atrás las ganas de playa, la comodidad de sus hogares, la tranquilidad del desentendimiento y el temor a quedar retratados en una manifestación sobre la que pende la amenaza de rotunda inasistencia. Se sobrepusieron a las dudas y decidieron que estar ahí era parte de su responsabilidad ciudadana. Así que fueron y estuvieron.

Tras unos minutos de espera, ya convencidos de que “somos los que estamos”, empiezan una marcha que les conducirá desde el Cabildo hasta el parque Islas Canarias. Cánticos, consignas, lemas varios con políticos y banqueros como fundamentales objetivos. A su paso por la playa del Reducto suenan las indirectas más o menos sutiles: “qué bien se está en la playita”, “también luchamos por tus derechos”, “no nos mires, únete”. Pero el clima general es festivo. Los 400 saben que en el fondo aquella gente no tiene la culpa de nada. No todo el mundo puede ser como ellos. No a todo el mundo le llega la información que ellos conocen. No todo el mundo la busca. No a todo el mundo le importa.

Sin embargo, no están solos. Decenas de miles de personas han salido a la calle demandando exactamente lo mismo. Más democracia. No en Lanzarote, pero ¿qué más da? Aunque los lugares fueron distintos, la manifestación era la misma.

No se había visto nada similar desde la guerra de Iraq. Pero, a diferencia de lo que ocurrió entonces, en esta ocasión no hubo poderosos sindicatos o grandes partidos organizando nada. No hubo proclamas en la prensa afín de los interesados por que aquello cuajase. A nadie le interesaba que aquello cuajase… y se notó. Pero a pesar del apabullante silencio mediático ellos supieron coordinarse y contactar entre sí, a través de los canales sociales, que en esta ocasión lo han sido más que nunca (sociales).

“Teníamos que estar ahí”, “Lanzarote tenía que estar ahí”, se le escucha decir a una de las organizadoras. Como el resto, hubo de sacar tiempo de donde no lo tenía para intentar que Lanzarote, foco de uno de los mayores casos de corrupción que ha habido nunca en España, también estuviera presente en la convocatoria. Tal vez esas 400 personas no representen a todo el paisanaje insular, seguramente tampoco les agrade la idea de pretenderlo. En cualquier caso, a la historia eso le dará igual. En el futuro nadie podrá negar que el 15 de mayo del 2011, el día que la gente salió a la calle más allá de partidismos y tradicionales ideologías políticas; el día que la gente, simplemente, reclamó más democracia, Lanzarote estuvo ahí.