Éxito en Internet de un vídeo-denuncia

Un pleno de dos minutos cuesta al ayuntamiento de San Bartolomé 1.530 euros en dietas

Se abre la sesión plenaria. Un único punto en el orden del día. No hay debate. Se vota a mano alzada. Se levanta la sesión. 2:40 minutos de pleno incluyendo uno de silencio. 85 euros de dieta por concejal. Total: 1.530. El vídeo, colgado antes de ayer en YouTube, recibió miles de vistas en pocas horas.
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La irrupción de Internet, la facilidad para captar imágenes a través de dispositivos móviles por cualquier ciudadano, la inmediatez, la pérdida del monopolio de la información por parte de los medios de masas y el poder de las redes sociales son asuntos sobre los que se habla con especial insistencia en los últimos meses, a raíz fundamentalmente de las oleadas de protestas iniciadas en diferentes países reivindicando cambios en sus modelos políticos y económicos. Y no parece ser una simple moda o tópico: las cosas han dejado de ser como eran.

Sirven para llenar la plaza Tahrir del Cairo, para iniciar el movimiento de los “indignados” en el Estado español, para evidenciar la brutal carga policial de los Mossos en Barcelona… o para demostrar que el ayuntamiento de San Bartolomé puede gastar más de 1.500 euros en 2 minutos. Twitter, Facebook o YouTube han resultado elementos de difusión de ideas de un poder hasta ahora desconocido.

Un vídeo colgado el miércoles 8 de junio en el que se recogía el último pleno del mandato que ahora termina en el municipio lanzaroteño de San Bartolomé recibía en pocas horas más de 3.000 visitas y la información que daba cuenta de lo allí sucedido se convertía en portada de “Menéame”, la principal comunidad cibernética dedicada al intercambio de noticias en español.

¿Qué tenía de especial un pleno en principio llamado a ser especialmente anodino en una pequeña isla atlántica para acaparar tanto interés a través de la Red? Seguramente el coste por segundo de cada instante que pasaba en el interior del salón municipal. Las imágenes colgadas en YouTube, y filmadas por miembros de la plataforma “Democracia Real Ya” demuestran que en menos de 3 minutos se puede despachar el último pleno de la legislatura, incluyendo un minuto de silencio contra la violencia machista. Se abre la sesión, se expone de manera somera el único punto del orden del día, se vota a mano alzada, se desea suerte a los compañeros que se van y a los que se quedan y se cierra la sesión.

Según consta en el presupuesto del ayuntamiento de San Bartolomé de 2010, y tal como viene ocurriendo desde 2007 según acuerdo municipal, el pago en concepto de dietas a los miembros de la Corporación por la asistencia a cada pleno sería de 85 euros. El importe, multiplicado por los 18 asistentes a la sesión de antes de ayer sumaría un total de 1.530 euros.

Puestos a hacer cálculos, cada concejal cobraría en torno a 31 euros por cada minuto de la sesión, 52 si se le resta el de silencio. La institución habría gastado unos 560 euros por minuto en la celebración de tan democrático acto, a lo que habría que sumar el revelado de las fotos en las que constará para la eternidad el trabajo de los ediles. En total: más de 3.000 visitas al vídeo en 24 horas a través de Internet por razones que resultan obvias. Y es que aunque haya quienes no se den cuenta, las cosas ya no son lo que eran.