El Gobierno ha privilegiado a la "low cost"

Ventajas, fraudes y chantaje: la economía turística canaria en manos de Ryanair

Sin contemplaciones. Lo mismo te obligan a pagar 40 euros por no haber impreso una tarjeta de embarque -a pesar de ser ilegal- que amenazan a un ministro con "reducir las rutas con España" si se les exige apagar las multas que deben. Así es Ryanair, la línea de bajo coste que mueve ya más 2'4 millones de pasajeros en Canarias. Ha desplazado a sus competidores y no oculta el interés de monopolizar el mercado aeronautico.
por

Good bye Easy Jet! Con este lema sobreimpreso en la cubierta de sus aeronaves llegaban los primeros vuelos de la compañía irlandesa de bajo coste Ryanair al aeropuerto de Guacimeta – Lanzarote a finales de 2009.

Se les veía venir y lo dejaron claro: llegaban para quedarse con el control del tráfico aéreo de una isla que depende de él para alimentar su principal economía, el turismo. El anuncio se cumplió. Ryanair consiguió desplazar a su competidor directo en el ámbito del low cost cuando a principios de este 2011 Easy Jet abandonaba la mayoría de sus rutas con Lanzarote incapaces de competir con los irlandeses.

Mientras, Ryanair anunciaba la apertura de una base en la isla y el deseo de transportar 1,2 pasajeros anuales solo con Lanzarote, lo que equivaldría a más del 85% de todo los turistas que llegaron a la isla en un año como 2010. Al mismo tiempo, eso sí, sin anunciarlo, los billetes entre Lanzarote y Madrid operados por la aerolínea irlandesa, que hasta entonces  se vendían “a perra”, aumentaron su coste de manera considerable toda vez que ya no habría otras líneas de bajo coste que hiciesen la competencia.

Otra condición para instalar base en la isla y así poder convertirse en la nueva panacea del turismo: el aeropuerto de Lanzarote debía trabajar también en horario nocturno, puesto que es más rentable para la compañía operar hasta altas horas de la madrugada que dejar de hacerlo a partir de las 12, con el antiguo horario de cierre. Y nueva profecía cumplida: sin previo aviso Ryanair comenzó a vender billetes en horario nocturno a través de su web. Desde marzo el aeropuerto está operativo hasta las 2:00 de la madrugada a pesar de afectar los ruidos a vecinos y turistas de zonas colindantes como Playa Honda o Matagorda. “Por el bien del turismo y de la economía de la isla“, declararon entonces los responsables políticos.

Y es que la fulgurante implantación de Ryanair en el mercado aéreo de Canarias no habría sido posible sin dos apoyos fundamentales desde las islas: los empresarios turísticos, que necesitaban llenar los hoteles, y el Gobierno autónomo, que comenzó a poner sobre la mesa políticas de incentivos económicos para que la aerolínea terminara por copar el mercado canario.

El proceso podría resumirse como sigue: 1. La industria turística canaria necesitaba llenar los hoteles de unas costas insulares que se han masificado al calor de los diferentes “booms” inmobiliarios.

2. Conscientes de que ellos mismos habían matado a la gallina de los huevos de oro, de que el turismo de calidad huiría de espacios tan poco exclusivos, esos mismos empresarios turísticos comenzaron a vender lotes de alojamiento, cuando no de “todo incluido”, a unos precios que nos retrotraen a la década de los 80, buscando llenar los establecimientos con un turismo igualmente masivo y de bajo presupuesto. Y Ese turismo no llegaría en las compañías tradicionales, más selectas, por lo que había que incentivar a las “bajo coste“.

3. El gobierno de Canarias, presionado por estos poderes económicos, llega a un acuerdo con Ryanair que beneficia claramente a esa compañía en detrimento de las tradicionales, puesto que lo que premia es el aumento de las frecuencias y los pasajeros. Este aumento resulta más factible para una aerolínea que no estaba presente en Canarias que para las que llevan operando lustros y hasta décadas.

5. El Gobierno bonifica al 100% las tasas aeroportuarias de Ryanair y anuncia “primar” con 10 millones de euros las nuevas líneas que se abran a partir de 2012, según anunció el presidente Paulino Rivero en diciembre de 2010. [quote]

6. Ryanair toma una posición de ventaja con sus competidores, los desplaza y se queda con el mercado, tanto que su crecimiento en 2010 fue de un 500% en aeropuertos como Lanzarote o Gran Canaria.

La jugada parecía redonda para los empresarios turísticos, que han visto como se han ido llenando sus establecimientos, y para el Gobierno de Canarias, que presume de un aumento de conexiones con Canarias. Pero la redondez de la maniobra no contaba con algo que desde el inicio era evidente: Ryanair no es una compañía al uso, sino que su “agresividad” incluye el recurso a los fraudes y al chantaje. Habían vendido el mercado aeronáutico canario a un postor peligroso.

Política de tierra quemada

Resume así Rafael Serra, presidente de Ucave, asociación de agencias de viaje emisoras, la forma de actuación de Ryanair: “La aerolínea entra en un mercado, revienta precios y elimina la competencia y, luego, pide ayudas para seguir operando o retira las rutas”.

El recurso al chantaje institucional ya ha sido empleado por la aerolínea. Cuando en febrero el gobierno de la Generalitat de Cataluña decidió no renovar el preacuerdo económico con la aerolínea, Ryanair amenzó con reducir a la mitad su presencia en el aeropuerto de Girona, e indicó más en boca de su vicepresidente, Michael Cawle, que “la medida supondrá la pérdida de 1.700 empleos en la zona a partir de verano”. Sin rubor. Las prácticas pretendidamente monopolíticas de la compañía han encontrado respuesta por parte del Govern. En el día de ayer el portavoz de la Generalitat Francesc Hom advertía a la aerolínea que limitar la libre competencia supone incumplir la normativa europea al respecto.

Pero las amenazas de Ryanair no se han quedado en el ámbito autonómico y esta misma semana se ha conocido que la firma irlandesa, a través de su presidente Michael O’Leary, le envió una carta al ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, en la que formalizó un nuevo chantaje, en este caso al Estado: Si no se retiran las multas impuestas a la compañía –que superan un millón de euros– “se dará inicio al proceso de reducción de vuelos, rutas, tráfico y empleos en los aeropuertos españoles”. Y a renglón seguido el puntillazo, como para no dejar dudas: “lo que puede ser un problema potencialmente peligroso para el turismo español”.

Pero si el chantaje es la fórmula a la que se recurre frente a las más altas instituciones del Estado las prácticas comerciales fraudulentas son la constante en la relación con el cliente: el 34% de todas las reclamaciones registradas en 2010 por la asociación de consumidores FACUA, de ámbito estatal, son relativas a la aerolínea irlandesa. Mientras, los incidentes con pasajeros son habituales y prácticas sentenciadas como ilegales por los tribunales de justicia, como el cobro de 40 euros por no llevar impresa la tarjeta de embarque al aeropuerto, siguen siendo la norma para la compañía. [quote2]

La amenaza de Ryanair de reducir el trafico aéreo ha sido tomada con cautela por el sector turístico de las islas, el mismo que auspició las bonificaciones o llamó “insolidarios” a los vecinos de Playa Honda afectados por los nuevos horarios impuestos por la compañía.

El presidente de los hoteleros de Las Palmas, Fernando Fraile, reconocía esta misma semana que “Ryanair se está beneficiando de unas ventajas brutales, están haciendo un magnífico negocio en las islas”. Y acabó apostillando con rotundidad: “ya es hora que se le bajen los humos”. Debe ser cierto cuando lo dice el representante de quienes favorecieron su llegada, aunque queda la duda de si no es ya demasiado tarde.