¡SOS! LANZAROTE SE QUEDA SIN AGUA

Por Milagros Betancort Las aparentes verdaderas causas para estos recortes, son que las membranas de desalinización están caducadas y debieron ser cambiadas hace 20 años, sin contar, con que un 40% del agua producida se pierde por tuberías rotas que no han sido reparadas. Esto, en teoría, no se ha resuelto, por negligencia y porque Inalsa está quebrada. ¿Son estos los verdaderos motivos o hay algo más detrás? Tenemos agua de milagro, pero el colapso del sistema podría dejarnos, sin agua en cualquier momento, por un largo tiempo.
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Tuve la oportunidad de contactar con un técnico que trabaja en Inalsa y me dijo que la situación es crítica y realmente alarmante. Las membranas de ósmosis inversa que permiten la desalación del agua marina para convertirla en agua dulce, debieron ser reemplazadas hace más de 20 años y las roturas de las tuberías que no han sido reparadas, hacen que se pierda un 40% del agua producida. Si hablamos de fallas, hasta el sistema informático falla. Según este técnico, que prefiere mantener su nombre en el anonimato para no ser despedido; los recurrentes cortes de agua de los que Inalsa se excusa con un supuesto aumento de la demanda, no deben continuar y se solucionarían en su mayor parte, solo con reemplazar las membranas y reparar las tuberías rotas. En otras palabras, tenemos agua de milagro y puede ocurrir un desastre o colapso generalizado del sistema en cualquier momento, con lo que no es aventurado decir, que de no tomarse medidas INMEDIATAMENTE, la isla se podría quedar sin agua, tan pronto como este verano y por un tiempo demasiado largo, para no causar graves daños tanto a la población, como a la economía de la isla.

El aumento de la demanda, solo es una excusa, para estos continuados recortes, ya que la demanda es más o menos la que se ha tenido en años previos y el aumento de la misma, no supera el 40% que se pierde por la vertiginosa disminución de la ya menguada capacidad de las membranas de ósmosis inversa de generar agua dulce o la que una vez producida se desperdicia por las tuberías rotas que por negligencia y dejadez, no se han reparado.

El famoso plan de viabilidad, aquel que era un pelotazo, contemplaba la urgencia de su reposición, tanto por evitar un fallo generalizado en la planta como por garantizar la calidad del agua, amén de permitir que bajara el costo de la energía utilizada y las pequeña averías. Este plan lleva ya bastante tiempo y debido a muchas causas, nada se ha hecho para remediar la situación, que ahora es sencillamente crítica y conlleva tal gravedad, que podemos quedarnos sin agua en la isla, de un momento a otro en un futuro tan cercano como este próximo verano, como ya se mencionó previamente. Al estar caducadas las membranas, necesitan un mayor gasto eléctrico para generar el agua, lo cual encarece los costos de producción, sin contar, con la mala calidad del agua y el peligro de colapso y fallo general del sistema, que no podría ser reparado en unos pocos días, por lo que aunque algunos tengan su aljibe, tampoco estos se salvarían de quedarse sin agua, ante un colapso general del sistema.

Si leen bien en las noticias sobre los recortes de agua, Inalsa nos prepara desde ya y se cubre las espaldas con un: “Inalsa recuerda a los usuarios la obligatoriedad de disponer de un depósito de reserva de, al menos, 120 litros por persona y día, por cinco días, en el caso de consumo doméstico, y de 250 litros por persona y día, por cinco días, en el caso de consumo turístico residencial, de acuerdo con el Articulo 8, Apartado k, de Reglamento del Servicio de Abastecimiento de Agua Potable y Saneamiento de la isla de Lanzarote (B.O.P. de Las Palmas nº 65, del 30 de Mayo de 2003)”.

Ante esto, le pregunto al técnico: Ante un colapso del sistema ¿Podría Inalsa reparar todo en 5 días? Su respuesta fue un contundente: “Sinceramente, no lo creo”.

¿Tenemos que quedarnos sin agua para que nuestros gobernantes se muevan o buscan estos un colapso del sistema para facilitar su privatización?

Sabiendo como está el patio en la isla, cualquiera de estas opciones están sobre la mesa o bien pueden darse simultáneamente. Inalsa está endeudada, por no decir que en bancarrota. Sustituir las membranas y reparar tuberías, es costoso y lleva tiempo.

Una forma de sacar el dinero necesario para las reparaciones, podría ser esperar llegar al colapso generalizado del sistema, para que sea el Gobierno Insular o Canario el que aporte los recursos que ahora no tiene la quebrada Inalsa, declarando a Lanzarote como “Zona Catastrófica o en Emergencia” y sacando el dinero de la partida correspondiente.

Por otra parte, un colapso generalizado del sistema y sus terribles consecuencias, podría acallar a las voces discordantes que se oponen a una privatización del negocio del agua en la isla.

¿Podemos solucionar este problema antes de que la isla se quede sin agua?

Independientemente, de los problemas jurídicos y económicos que tenga Inalsa, esta situación tan peligrosa producida por la negligente falta de mantenimiento, debería ser resuelta inmediatamente y los partidos políticos conjuntamente con los ciudadanos, asociaciones civiles (consumidores, vecinos, agricultores y hosteleros), deberían unirse para exigirle al Cabildo e Inalsa, que solucione AHORA MISMO Y SIN DILACIONES DE NINGUN TIPO esta situación, que puede tornarse en desastrosa, no solo de cara al verano.

Ante una falta de transparencia por parte de Inalsa, el Cabildo conjuntamente con el Gobierno Canario, deberían intervenir urgentemente las instalaciones de Inalsa con sus propios técnicos y determinar la gravedad del problema; así como tomar las medidas necesarias para garantizar un servicio adecuado tanto en calidad como en cantidad para toda la isla de Lanzarote. ¿Puede Inalsa dar una fecha límite para que se terminen con estos recortes? Visto, lo visto, yo creo que no. Dilatar estas acciones, podría ser sencillamente desastroso.

El agua es vital para la vida y la más acuciante prioridad en una isla turística y sin fuentes propias de agua dulce. Es poco inteligente, poner todos los huevos de algo tan crucial como el agua en la misma cesta y más cuando ésta, está llena de enormes agujeros. Se debería permitir crear y legalizar otras plantas desaladoras alternas, que en caso de colapso del único sistema que tenemos, puedan paliar en algo los daños y surtir al menos lo básico. No se puede jugar con el agua. No hay nada que sea más importante que el agua en una isla como ésta, que no posee fuentes propias de agua dulce, que vive del turismo y que debe apostar por diversificar su economía a través de la agricultura y de sus maravillosos vinos.