Con una mano mostraba una bandera y con la otra nos robaba hasta el nombre.

Un golpe imperfecto llamado PIL

El perfil de uno de los últimos detenidos, un catalán afincado en Almería propietario de la cadena hotelera más importante de Andalucía, deja en evidencia la verdadera naturaleza del PIL. Este señor, casado con la expresidenta del PP de Almería, aunque no residía en la isla, apoyaba y gestionaba la maquinaria mediática del partido nacionalista-insularista. ¿Por qué lo hacía?
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¿Qué diablos pintaba un catalán, afincado en Almería, propietario de la cadena hotelera más importante de Andalucía (y por tanto una de las más importantes de España), dirigiendo y publicando “El Maho”, revista oficial de un partido nacionalista-insularista en Lanzarote?

¿Qué hacía el galardonado expresidente de la Federación Empresarial Hotelera de las Zonas Turísticas de España dirigiendo una televisión local en una pequeña isla atlántica, codo con codo junto a Susana Martín (hija de Dimas), Manuel González (ideólogo del PIL), Matías Curbelo (mano derecha de Dimas) y Roberto Acuña (responsable de formación de ASOLAN)?

¿Qué pintaba el marido de la expresidenta y senadora del PP de Almería, a su vez presidente de la Federación hotelera de ese municipio, financiando y gestionando la maquinaria mediática del Partido de Independientes de Lanzarote?

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¿Sería quizás simpatía hacia la ideología del partido de Dimas? ¿Sería tal vez el acto responsable de un hombre que concebía la política como el arte de la sana convivencia entre los hombres y vislumbraba en el PIL la solución a los grandes problemas de Lanzarote… aunque su residencia habitual quedara a cientos de kilómetros de Lanzarote?

¿O sería, sencillamente, parte de una estrategia empresarial ideada para implantar su cadena hotelera en una isla jugosamente turística, como era y es la nuestra?

Sumen 2 y 2.

Pasen y vean, porque esto es el PIL en estado puro. Sin disfraces ni adornos.

Ni pintaderas, ni banderas, ni guanches, ni papas con mojo, ni garbanzadas, ni romerías, ni “lo nuestro”… todo eso era la escenificación, nada más. Una puesta en escena simplona para conseguir el voto de gentes simplonas. El verdadero PIL consistía en recalificaciones, negocios, maletines, empresas, turismo, paraísos fiscales, testaferros… eso era el PIL.

Como quien idea el robo perfecto, así creó Dimas su PIL. Sólo que no fue perfecto. Al final se le fastidió el invento, y tanto él como sus colaboradores cayeron con todo el equipo. El fallido gran golpe habría tenido un pase si el robo lo hubiera perpetrado contra los ricos y poderosos. Pero no, no tuvo tales miramientos. Nos robó a todos y cada uno de nosotros, pobres y ricos por igual. Ahora muchos nos vemos abocados al subsidio o al exilio, cuando aquí entró dinero suficiente para que ninguna familia volviera a pasar hambre en siglos enteros. El golpe fracasó, pero durante generaciones sufriremos, como las víctimas de una catástrofe nuclear, las consecuencias de lo que ellos hicieron en esta tierra.

Lanzarote hoy podría ser una isla como El Hierro o La Palma, con mucho menos paro, con una población estable, con un turismo contenido, poco agresivo… un ejemplo medioambiental para el mundo, pronta a ser la primera isla energéticamente autosuficiente, pero no. Dimas no lo quiso así. Se unió a unos cuantos popes locales y entre ellos idearon un Lanzarote a la medida de sus propios intereses. Luego, el resto de partidos pasaron a ser colaboracionistas de la conspiración político-empresarial, unos por unas razones y otros por otras, la mayoría de las veces obligados en buena medida por una ciudadanía que votaba en masa a quienes les robaban a manos llenas.

El PSOE les dió alas legislatura tras legislatura. Coalición Canaria se alimentó de sus tránsfugas y jugó a “alianzas entre nacionalistas”. Alternativa Ciudadana desarmó El Guincho y frustró el derribo del Aparthotel Fariones, que habría mitigado la sensación de impunidad entre los conspiradores. El PNL no fue sino una imitación mala del propio PIL. El PP nunca pintó nada, y cuando cogió la brocha no dudó un instante en garabatear el mismo cuadro que esbozaron los socialistas antes: Alas para el PIL con tal de tocar poltrona.

En fin, esto se acaba. Adiós, Dimas. Adiós. Pudiste ser el hombre más querido y admirado de Lanzarote, pero pasarás a la historia como un vulgar ratero. Doble delito el tuyo: No sólo desperdicisate tu don, lo empleaste contra nosotros. Doble será tu pena. Y a quienes insisten en prolongar la obra del líder… tengan vergüenza. Paren ya. Déjenlo estar.